Convivencias Lúdicas Nacionales 2007

Sólo tres miembros de la MFP pudimos sacar tiempo de la nada para reunirnos en una visita a las Convivencias Lúdicas Nacionales, que este año se celebraron aquí al lado, en Alcalá de Henares. El viernes pasado tomamos camino en tren, con una vaga idea de que la cosa se realizaba en las instalaciones de la Universidad, y confiando en encontrar un rastro de frikis que pudiéramos seguir. El destino no nos defraudó, y bastó con sentarnos en el vagón para que a nuestro lado apareciera una cara conocida de las Johnny Jornadas. En su compañía, y sorteando un largo camino de sol y resequedad, por fin llegamos a nuestro destino.


Por fuera se veía todo tranquilo y vacío. Pero el movimiento estaba por dentro. El edificio de forma circular de la Escuela Politécnica, sede física de las Convivencias, estaba dividido en varias secciones, envueltas cada una en su propio placer lúdico. A la entrada, las inscripciones nos depararon la sorpresa de completar el millar de inscritos. Me quedaron debiendo un premio, por ser el número 1000. Yo me hubiera contentado con uno de esos gorritos que vendían, pero sólo me dieron el brazalete verde de los que no necesitaban alojamiento. Snif.


Tras la caseta de inscripciones, un obligado paseo por los stocks de mercancía rolera rodeaba la primera sorpresa de la tarde: un rincón zen de cojines y música relajante. ¿Tan estresantes estaban los juegos?


A un lado unas 30 o 40 consolas proveían del placer más básico para cualquier friki: los juegos de video. Mente en blanco, cero imaginación, muchos reflejos y a superar las pruebas. Lo mío no es jugar de pie, y cada vez le tengo menos paciencia a la excesiva proliferación de botones de las consolas modernas (soy un anciano, sí, ya lo sé). Por eso fue un placentero oasis el escenario de demostración preparado por los gurús de Nintendo. Campeón victorioso el Erudito, gracias a entrenamientos previos. Segundo lugar para el Acólito, tras una dura sesión de puños virtuales que nos dejó machacados a ambos... bueno, a uno... (ehhh, a mí).


Pasados los videojuegos, una buena cantidad de mesas para los juegos de eso: de mesa. Desde el básico pero elegante Risk hasta los más complejos Alhambra o Carcassone, pasando por las novedades del mercado tipo Warcraft. Nos sentamos allí un rato a disfrutar del Cthulhu Munchkin que el Acólito tuvo a bien traerse desde la Gran Manzana, aunque no conseguimos adeptos interesados en unirse.


Más allá, juegos coleccionables de todo tipo: Magic, Yu-Gi-ho, Warhammer, Herloclix y demás entretenimientos de figuritas y cartas que requieren una inversión enorme de dinero para la cantidad de placer que proporcionan. (Esta opinión me la reservo para mí, el Erudito y el Acólito tuvieron su época de Heroclix, y este último se coronó campeón nacional hace algunos años. Ya lo he dicho). Uhm, no más crítica editorial a la ludopatía. Sobre todo cuando vemos que hay quienes me quitan argumentos a la compra de miniaturas, haciendo cosas como ésta. Una 'miniatura' de nuestro grande, querido y adorado dios del mar, valorada en unos 85€.


El recorrido por el recinto, lleno de detalles de todo tipo se completó con la zona de juegos de rol (lo de siempre, demasiado Vampiro... ¡cuánto daño hizo Anne Rice a la leyenda!) y con el patio central donde se celebraban eventos tan simpáticos como un Jenga tamaño familiar, y un enorme tablero de Carcassone.


Eso fue lo que vimos, porque el programa estaba repleto de actividades. Mucho rol en vivo, ambientación de los años 30 (con bastante gente disfrazada para la ocasión), cine de culto, talleres de camisetas y abalorios, e incluso un programa de recorrido por los bares del pueblo con descuentos en alcohol y música recomendada. Pero ¿qué friki quiere emborracharse teniendo rol en vivo? Por eso nos apuntamos a "El Hundimiento del Lusitania", ambientado en un lovecraftiano transatlántico de la época. Con más de veinte protagonistas, con el Acólito como El Capitán del Barco, el Erudito como El Espía Misterioso y el Arcano como... La Viuda Alegre. No es mi culpa, se me dan bien los gritos histéricos, y había escasez de frikis hembras, porque la proporción falla siempre (pero eso es tema para otra entrada del blog).

Pues resulta que un ser humanoide de aspecto verde viscoso y con enormes garras había acabado con la vida de un excéntrico millonario. Entre las pertenencias perdidas había una misteriosa estatuilla de origen atlante. Poco después, la muerte de otro personaje ayudó a generar aún más desconcierto. La agitación fue aprovechada por un matrimonio opulento para dirimir sus diferencias a punta de asesinato, y por un espía encargado de sabotear la nave. Uhm. Muy complejo, muchas historias corriendo paralelas y muy poco rumbo por parte del director. No obstante, nos divertimos de lo lindo, y al final quedaron aclaradas todas las dudas argumentales.




Para rematar la noche, algunos ex pasajeros del Lusitania nos reunimos a probar un juego que merece la pena con algo de líquidos espirituosos (o con algo de líquidos en general: a la una de la mañana la cafetería ya estaba cerrada y las máquinas de bebidas habían sido saqueadas vilmente, así que nada de nada que no fuera agua de grifo). El juego en cuestión se llama "Sí, Señor Oscuro" y consiste en librarse del castigo que el Señor del Mal dará a sus leales goblins por fallar en la misión asignada. ¿Cómo? Pues usando toda serie de excusas basadas en las cartas que se tienen en la mano, o pasándole la culpa al desafortunado de al lado. Al cabo de un rato estábamos todos con lagrimitas de risa, de las justificaciones tan ridículas que se iban armando entre todos.


Claro, pero después de horas de diversión, faltaba un detalle. ¿Cómo volver a casa cuando no hay trenes funcionando, ni autobuses nocturnos, ni taxis cercanos, y el único coche disponible lo está usando la bienamada del Erudito? Una pregunta que se nos ocurrió a una hora muy propicia (2:30 am), y que fue resuelta por dos apariciones benditas que llegaron a jugar con nosotros las últimas rondas del "Sí Señor Oscuro". Desde aquí, un agradecimiento a las fuerzas tentaculares que nos protegen y que nos enviaron a Ventura y Rodrigo (los chistes malos para la combinación de nombres ya los hicimos esta noche), para salvarnos con un recorrido en coche que milagrosamente nos servía a los tres.

Nos quedamos con las ganas de asistir al resto de eventos del sábado y el domingo, porque había de todo y para todos los gustos. Pero tendremos que organizarnos mejor, a ver si para las próximas Convivencias Lúdicas podemos asistir a tiempo completo, y llevarnos un par de carteles promocionales y unas cuantas tarjetitas invitando a los sectarios a unirse a la educativa experiencia de leer nuestro blog.

7 lectores en Miskatonic:

  1. El Acólito dijo...:

    Dos puntualizaciones:

    A) No es Herloclix, sino Heroclix o Horrorclix (depende del juego)

    B) Yo, gané a los videojuegos (once again, como en el Munchkin) a El Erudito y a El Arcano.

    Y es que ya se sabe, afortunado en el juego, desafortunado en amores, lástima no confraternizar más con las chicas de la Nintendo Wii

  1. El Erudito dijo...:

    Jo, tío, que super guay eres. Venga, vamos a sacrificar al Arcano por un error tipográfico. Super campéon, que eres un supercampeón. Y no te preocupes, ya le diremos Sveta que eres desafortunado en amores...

  1. El Acólito dijo...:

    Todavía te duele la mandíbula que te desencaje a los mandos de la WII, ¿no?. ¿O fueron los 30 puntos de diferencia en los bolos?

    Bujajajajajaja

  1. El Arcano dijo...:

    ¡Haya paz, sectarios, haya paz!
    No quiero tener que castigar a nadie por excesiva violencia innecesaria, habiendo tanto a donde canalizarla. Por ejemplo, cerrando portales para evitar la aparición del rey amarillo.

  1. Sybaria dijo...:

    Jo... Que bien os lo tuvísteis que pasar.
    No me puedo creer lo que poneis... Que no conseguisteis adeptos para jugar al Cthulhu Munchkin!!

    No he jugado a Sí, Señor Oscuro aún pero pinta muy muy bien. En general todos los juegos en los que tienes que putear a tus compañeros de mesa me gustan, y si consigo ganar y soltar alguna que otra carcajada maligna... pues ya no os cuento lo que me brillan los ojos de felicidad.

    Pregunta: La figura marcada en el suelo... fué la ultima victima del Jenga Gigante?

    Pd: El rincón Zen me ha dejado loca loca.

  1. El Bardo dijo...:

    Gran entrada arcano, como siempre. Muy completa, lo único que lamento es no haber podido ir...las jhonny jornadas y esto me lo he perdioooo!!!

    La próxima voy fijo.

  1. El Exiliado dijo...:

    Dímelo a mi, que lo unico que tengo por aquí es el GenCon y suele se e uno del resto de los 50 y picos estados de esta bien amada nación. Oh say can you see...!!!!

 
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