Cthulhu Halloween Mask

Más de uno se estará preguntando qué disfraz le sienta mejor para el próximo 31 de octubre, día de Halloween, noche de brujas, víspera Día de Todos los Santos, tricentésimo cuarto día del año del calendario gregoriano, y la mejor velada para cambiar de apariencia y divertirse en fiestas llenas de telarañas, murciélagos y espantos.

La Miskatonic Freak Parade desea contribuir con una creación del genial ilustrador David Galvan, cultista honorífico, quien ha diseñado especialmente para nosotros esta genial Máscara de Cthulhu, que basta con imprimir y recortar con tijeras, bisturí, daga ritual, cimitarra o el instrumento cortante favorito de cada uno.


Haciendo click en la imagen se puede acceder a la Máscara de Cthulhu en formato jpg.
Los más perfeccionistas pueden imprimirla desde un formato en PDF.

Se recomienda imprimir la Máscara de Cthulhu en formato DIN A3, para su mejor disfrute. Sugerimos combinarla con una túnica negra, en su versión sectario de Cthulhu, o fabricarse un traje a la medida, cosa que se nos antoja más compleja.

Les recordamos que los contenidos de esta páginas se hayan protegidos por una licencia Creative Commons que permite su libre distribución sin ánimo de lucro.

Les anunciamos también que no nos hacemos responsables de las consecuencias ultraterrenas que pueda collevar el vestir la faz del Durmiente de R'lyeh.

¡Y esperamos las fotos de todos con la máscara que promete ser la locura de este Halloween!

MFP Business Card

Con un poco de trabajo en el photoshop, una imagen descargada de internet, y los recursos provenientes del AdSense, nos hemos dado un pequeño lujo. Uno de esos detalles innecesarios que hacen la vida más agradable y llevadera.


Un paso más en nuestros planes para conquistar el mundo ("Planes para conquistar el mundo", fase Corporativa, Tema B).

El que susurra en el cine

Los chicos de la H.P. Lovecraft Historical Society, famosa ya por su adaptación fílmica en blanco y negro del relato The Call of Cthulhu han anunciado que llevarán a la pantalla grande otra historia de nuestro adorado escritor de Providence. Se trata, esta vez, del cuento The Whisperer in Darkness (El que susurra en la oscuridad), que será producido como si hubiera sido filmado en la época en que originalmente se publicó el relato (1931).

Se espera que para mediados de 2008 podamos ver esta fascinante adaptación. Por ahora, podemos echar un vistazo al trailer, para hacernos agua la boca.



Este fragmento también está disponible para descarga aquí.

Café y cefalópodos

Lo que sucede cuando pasas demasiado tiempo bebiendo ese delicioso menjurje negro de olor atrayente y propiedades revitalizantes que se produce con abundancia y calidad en mis tierras del caos, es que el mundo empieza a perder parte de esa fina capa de realidad que lo rodea, y se convierte en otra cosa menos nítida y con más detalles extraños.

Es lo que ha descubierto Shannon Wheeler, con sus dibujos de Too Much Coffee Man, muy recomendados para quienes se levantan con una taza de café, llegan a trabajar con otra taza de café y continúan el ritual hasta que termina el horario laboral.

Para ilustrar con tentáculos mis afirmaciones, una de las últimas tiras cómicas de una serie con mascota cafalópoda incluída (la mala traducción es mía).

Tentáculo radiográfico


La artista italiana Benedetta Bonichi presenta To See in the Dark, una exhibición de obras de arte creadas a partir de imágenes de rayos X. Este engendro cthulhiano se llama La collana di perle (El collar de perlas).

¡¡¡¡Traidores!!!!!

¡¡¡Los mataré, a todos!!!!, ¡¡¡¡Han acabado con mis bichos!!!, ¡¡¡Mis queridos bichos!!!, ¡¡¡¡Aarrghhh!!!!

Últimas palabras del Professor Longfellow, contemplando como todos sus bichitos morían rociados por un maldito spray uno tras otro...


Había mucho que celebrar. Un nuevo encuentro común tras la anterior cita (también en mi casa y debida a mis maravillosos poderes de invocación). Una nueva imagen corporativa (El Arcano pronto dará noticias de esto). La discusión y preparación de las nuevas actividades de la MFP encaminadas a conquistar el mundo. Y una gran y excelente comida rusa preparada y servida por una bella mujer, con un cierto parecido a Pícara (esto también será explicado en otra ocasión).


¿Qué más faltaba para culminar este evento rociado con vodka y ambientado con *********? Una gran partida al Betrayal at House on the Hill. Una especie de casa encantada que en cada aventura...

... se transforma en algo peor y provoca que un traidor trate de acabar con sus antiguos compañeros. Esta vez, fui yo el traidor. Sus tramposas artimañas frustaron mis planes. La próxima no saldrán con vida.

Y de postre, la Jokinpedia en acción:

Locura Munchkin

Desde que el Acólito trajo de Nueva York su edición de Munchkin Cthulhu, la barrera del frikismo que representa ese juego parecía haberse vuelto infranqueable. Pero Steve Jackson ha vuelto a superarse a sí mismo con la expansión del set de cartas Munchkin Cthulhu 2: Call of Cowthulhu (ya a la venta), que ya de por sí parece rizar el rizo en cuanto a reirse del cultista tema lovecraftiano.


Pero no contentos con tamaña parodia que excede los niveles estándar de cordura, ahora anuncian la próxima aparición del Munchkin Cthulhu 3, cuyos dibujos fueron encargados por el propio Steve Jackson al dibujante más divertido que tiene el mundo de Profundos y Dioses Arcanos: Goomi, ilustrador francés y autor de una tira cómica que desde hace rato merece una entrada por nuestra parte: The Unspeakable Vault (of Doom). No la describo, basta con echarle un vistazo para entender por qué ha sido escogido para ser el autor de la próxima edición del Munchkin.


A ver si el Exiliado, que regresa pronto y brevemente de su morada allende los mares, decide traerse alguno de tan preciados tesoros lúdicos.

Un pequeño legado (XI)

(Para ver las partes anteriores entre otros relatos de los eones)

Quedó con el ladrón al día siguiente, en el mismo restaurante para pagarle lo debido. Decidió darle un extra para posibilitar algún negocio futuro además de añadir motivos extra para atarle la lengua. El resto dependía de sí mismo. Al salir, se paró un momento a observar a los viandantes en busca de cierta cara en particular que no había vuelto a ver en las últimas noches. A pesar del frío y de los restos de humedad en la calle, la gente había salido con ropa elegante, incluso los bribonzuelos iban con chaqueta. Era domingo y él no había acudido a los servicios religiosos. A ver qué se le ocurría para disculparse con sus lenguaraces convecinos. Domingo. Eso significaba que la excursión de su hermanastro había sido nuevamente el viernes.

Durante los siguientes tres días, tras salir de la oficina, Wendell viajaba a la propiedad de su padre, usurpada por ese indeseable medio hermano. Aún recordaba parte de la construcción en la que solían pasar los fines de semana su padre y él. A medida que la visitaba, más recuerdos acudían a su memoria. En el establo, la sombra del viejo bayo en el que le encantaba montar mientras su padre ponía heno y que, con ayuda del mozo que cuidaba la pequeña finca, aireaba el lugar. Se preguntó qué habría sido de él. El mismo día en que su padre murió en la cama, desapareció. En el jardín aún yacía el tronco hueco de un roble, muerto y abrasado por un rayo hacía más de una década. Hubo mucha suerte de que no se incendiara la casa. Guardaba una copia de la llave, que no había entregado a Christopher, y la utilizó para entrar. La cerradura giró fácil, parecía que la habían engrasado hacía no demasiado. El interior estaba limpio, sin polvo y, por lo que recordaba, faltaba algún mueble. Asaltado por los recuerdos, tras esa primera ojeada al interior, prefirió no adelantarse mucho más de momento. Acudió en dos nuevas ocasiones y, cada día, avanzó un poco más en el examen de la casa, hasta que finalmente, el tercero, se atrevió a abrir la puerta del sótano.

Pensando en la revisión de esta parte de la casa, Wendell había traído una pequeño lámpara de petróleo. Tras encenderla bajó los escalones que crujían levemente. Al llegar al fondo barrió con su mirada la estancia. Bancos alineados en los laterales y unos cuatro pebeteros sobre sendos soportes con extraños labrados. Al fondo, ¿una mesa? Al acercarse comprobó que se trataba de un altar. A sus pies vio una palangana. Se agachó y vio varias manchas oscuras en el recipiente. A su mente vinieron las palabras del canónigo de la catedral: “hombres y mujeres, desnudos y salpicados de sangre, se repartían las vísceras de un joven al que habían destripado sobre una mesa”. Se fijó mejor y constató que en el borde del ara aparecían algunos rastros del mismo color oscuro. Era cierto, el desgraciado de su hermanastro seguía con las horribles celebraciones heredadas de su mil veces maldita progenitora.

Un primer impulso fue el de quemar todo, reducir a cenizas y escombros ese lugar ultrajado y violado. Lanzar la lámpara con fuerza y que estallara encendiendo un fuego purificador que limpiara el recinto de las muertes y sacrificios humanos que sin duda allí se habían cometido. Sin embargo, Wendell consiguió reprimir esta idea y con una fría rabia salió de la casa y para volver a Arkham, dispuesto a enfrentarse cara a cara a su hermanastro.

Limpio como un shoggoth

¿Hay un cutis más suave que el de un cefalópodo? ¿Hay algo más terso que el abrazo de un Profundo? Pocas cosas pueden compararse a la sensación que deja este fabuloso jabón, hecho con hierbas malditas y especias arquetípicas.

¡Iä Iä, hecho a mano!

Una intensa sensación de limpieza, producto de Metal and Magic, vía Ectoplasmosis.

Un pequeño legado (X)

(Para ver las partes anteriores entre otros relatos de los eones)

La posterior comida con Cutter tuvo lugar en un pequeño restaurante desde el que Wendell podía examinar toda la calle por si aparecía alguien sospechoso. Además, desde la mesa elegida controlaba quién entraba y salía del local. No se fiaba de nadie. En consecuencia, para evitar oídos indiscretos, había redactado un pequeño documento con toda la información necesaria para su nuevo “amigo”. Cuando este llegó, estuvieron un rato charlando de cosas intrascendentes. En medio de la plática, el letrado le pasó con disimulo un sobre. En él, además de las instrucciones precisas de lo que tenía que hacer, para asegurarse la discreción necesaria, había incluido cincuenta dólares junto a una nota que indicaba que habría otros cincuenta si obtenía la información que le solicitaba. Tras la comida, Wendell le dio una tarjeta con el nombre de un hotelucho cercano donde Cutter podía instalarse a gastos pagados. Eso sí, solo cama y comida. Nada más.

Esa noche, antes de dormir, Wendell tomó la medicación prescrita, seguro de su utilidad. Sin embargo, las pesadillas se sucedieron aunque ahora los entes se encontraban en la lejanía y él no parecía sino un ser ajeno a ellas, como un objeto más que examinaban en su periplo pero que, al parecer, no revestía una excesiva importancia en comparación con el resto del extraño paisaje. Así, pudo por primera vez en varias noches, aprovechar las horas de sueño para descansar.

Los siguientes días se sucedieron sin grandes novedades. Cutter informaba a diario de las pesquisas realizadas la noche anterior. Por ahora no había nada extraño en el comportamiento de Christopher, quien salía en pocas ocasiones de su mansión pero en ningún momento dejaba Arkham. Nadie le había visitado en cuatro días ni él había acudido a la residencia de nadie. Desconocía si esas reuniones se producían por teléfono o si en las ocasiones en las que había acudido a su despacho había recibido allí a alguien.

Tras el último mensaje, Wendell comenzó a plantearse si todo no había sido más que una ilusión creada por el febril deseo de acabar con ese bastardo y si debía tomar otro curso de acción. Tal vez ofrecer al propio Cutter pasar de ser “Manos de plata” a ser “manos de sangre”. Una nube de noviembre comenzó a descargar de súbito su furia en el exterior, cortando sus pensamientos y se dirigió a la cocina a decirle a Mildred que le preparara un caldo caliente. La tormenta amainó y fue sustituida por una fina y persistente lluvia que duró toda la noche, en la que el abogado tuvo un sueño pesado, con la nueva visita de esas criaturas, desvanecidas tras un breve despertar cerca de la medianoche.

La lluvia trajo un regalo para Wendell: una llamada de su informante le anunció una escapada nocturna por la misma carretera que le había señalado en las notas iniciales. No solo eso sino que, gracias al barro y al asfalto húmedo, había conseguido seguir las huellas del vehículo. El premio final llegó cuando Cutter le dijo el destino del coche, si es que no había confundido en algún punto el rastro. Cuando el letrado lo oyó supo que no había error. Debería haberlo imaginado, ¿cómo había sido tan estúpido? La descripción del lugar lo dejaba claro. El caserón de su difunto padre.

Un primer Encuentro

A veces cuesta tiempo encontrarse. A veces cuesta tiempo hasta quedar para jugar. Otras veces todo resulta muy sencillo. Todo depende de la velocidad con la que te muevas. Por eso decidí moverme, moverme hasta Barcelona: en mitad de las fiestas de la Mercé, y allí me planté en medio de


un Correfoc, para poder encontrarme con Sybaria, de las Katpeople. Ella me contó lo mucho que jugaban a Rol en la Ciudad Condal, en especial a Rol en Vivo. Quedé asombrado y atónito al mismo tiempo. ¡Cómo se lo montan! ¡Cómo se lo pasan!. Quizá debamos utilizar los siguientes calendarios de actividades para estar más al tanto de lo que ocurre en el mundo del Rol que nos rodea(ba).


Seamos optimistas, siempre nos quedará Sybaria, si no en esta vida en cualquiera de sus otras seis.

¡¡Meow!!

Guillermo del Toro en las Montañas de la Locura

Varios medios de comunicación especializados en cine se han entusiasmado ante la noticia de que Guillermo del Toro tiene ya lista en su agenda la película lovecraftiana de Las Montañas de la Locura (At the Mountains of Madness). La información ha sido publicada por Latino Review, y parece que otros medios ha avalado la versión.


Todo parece indicar que el director mexicano, quien desde hace varios años lleva anunciando su deseo de adaptar al cine el famoso relato de H.P. Lovecraft, tiene programado el comienzo del rodaje de Las Montañas de la Locura tan pronto termine su trabajo con Hellboy 2: The Golden Army.

Rumores previos aseguraban que la siguiente película de Gullermo del Toro sería una nueva versión de las archiconocidas aventuras del héroe blanco del taparrabos, Tarzán. Pero según Cinematical, el director habría conseguido por fin un estudio dispuesto a producir su sueño dorado. El acuerdo se habría firmado hace dos semanas con Universal Pictures.


Esto significa también que Guillermo del Toro dejará a un lado la realización de 3993, una película de fantasmas que se desarrolla en España, con reminiscencias de la Guerra Civil, otro de los íconos temáticos del cienasta mexicano.

¿Por fin tendremos una película basada en las historias de H. P. Lovecraft que no sea de pura, vergonzosa y barata serie B?

Educación para el caos

Sigo recorriendo las tierras del caos, con estupefacción y sobresalto por la multitud de cosas asombrosas que encuentro día a día, y que me dejan paralizado entre el horror y incredulidad. Hace pocos días, recorriendo los barrios periféricos de la capital, encontré un par de centros educativos que rayan entre lo maravilloso y lo absurdo, y cuyo descubrimiento no puedo dejar de compartir.

El primero, me hace pensar qué tan útil puede ser enseñar a los niños las fórmulas de caída libre de un cuerpo, las composiciones químicas para la fabricación del humo, la trigonometría de los nunchakus, la historia de Japón o la moral de la traición. Porque no entiendo con qué más se puede rellenar un curso académico completo en este colegio:

Nótese que, además, que el centro educativo se encuentra situado en medio de un bosque, lo cual seguramente contribuirá a hacer mejores los trabajos de campo de los futuros ninjas que éste y todo país necesita.

Cuando me preguntaba qué podría ser mejor para el futuro de un niño que convertirse en un ex alumno del Colegio Ninja, me encontré con otro ejemplo de que en este país se pueden encontrar lo mejor y lo peor juntos (cosa en la que -por fin- estamos de acuerdo el Exiliado y yo).

¿Qué mejor para un niño que hacer parte de la élite educativa mundial? Para eso, y muy cerca del Colegio Ninja, encontré la que podría ser la sucursal de una de las más prestigiosas universidades del mundo.

No obstante, algunos detalles me hacen pensar que posiblemente este centro educativo podría no estar directamente ligado con el que se encuentra en Massachusetts, Estados Unidos.

Aún no he conseguido confirmación por parte de Harvard, lo cual es una lástima porque nada me encantaría más que tener cerca la posibilidad de consultar algún libro de la prestigiosa Widener Library, ubicada en dicha universidad, y donde según Lovecraft se puede encontrar un ejemplar del siglo XVII del Necronomicón.

Pero me temo que, ante la falta de legitimidad de este colegio, todo se quedará en vanas esperanzas.

 
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