Un pequeño legado (I)

De manera casi mecánica, Wendell continuó con su ritual diario y, al entrar en la sala grande, saludó con una inclinación de cabeza al retrato de su abuelo que presidía solemnemente la estancia desde la parte superior de la chimenea, cuyo hogar se encontraba encendido en un fútil intento de caldear la casa ante el frío reinante en el exterior. Frotándose las manos y lleno de energía a pesar de la larga noche, el joven se sentó a la mesa donde le esperaba humeante el café recién hecho de Mildred junto con una jarra de leche, unos bollos recién horneados, mantequilla, mermelada y lo que más deseaba ver ese día, el Arkham News. Tras una rápida ojeada a la portada buscó nervioso la página de Sociedad, donde aparecía un grupo de noticias que ese día prometían ser muy interesantes: los obituarios.

Dos nombres aparecían impresos ese día. El primero era el del canónigo de la catedral de Boston, hombre muy anciano al que Wendell conoció una década atrás, en el funeral de su madre. No volvió a ver hasta hacía unos tres años, en el de su padre, y, por último, se entrevistó con él unos días atrás. Esperaba que no hubiera sido por culpa suya. El segundo nombre lo leyó con una sonrisa al comprobar que era la persona que deseaba ver en esa página, la que tanto había le hecho sufrir y pelear para conseguir lo que le pertenecía por derecho.

Christopher era mayor que él pero no era más que un bastardo, fruto de una lamentable aventura de su progenitor. Desafortunadamente compartían un padre común y, por un estúpido sentimiento de culpabilidad, este lo había reconocido públicamente poco antes de que la enfermedad que lo atenazaba se lo llevara. Su hermanastro se abalanzó sobre la herencia como un perro de presa. Lo que Wendell aún no entendía era de dónde había sacado el dinero para contratar nada más y nada menos que a los letrados Howards y Samuelson. Más aún, le sorprendía cómo, teniendo los recursos suficientes para contratarlos, le interesaba tanto robarle el pequeño patrimonio que había dejado sin testamentar su predecesor, pues, probablemente, Christopher se había gastado prácticamente la misma cantidad para hacerse con sus servicios.

Sin embargo, él sólo quería lo que le correspondía como miembro legítimo de la familia, él no era un intruso o un advenedizo. Durante el juicio no pudo hacer frente a esos dos colosos de las leyes a pesar de que Wendell estaba reconocido como un buen abogado. Sabía de antemano que tenía pocas opciones, como se demostró. Ambos rompieron sus argumentos con una facilidad pasmosa, ambos se rieron de él, ambos pusieron al público en su contra, ambos le humillaron... Ambos morirían como lo había hecho su hermanastro.

Ya están aquí


Pesa 450 kilogramos, mide 10 metros y tiene ojos del tamaño de un neumático y garras tan afiladas como navajas en sus tentáculos. Cuando el calamar, de la especie Architeutis, cayó en la red de los pescadores que buscaban merluzas, aún estaba vivo y se comía a otro pez, aseguró el ministro de Pesca de Nueva Zelanda, Jim Anderton. La tripulación demoró dos horas en extraer cuidadosamente al calamar del océano y lo subió al casco del barco. Allí fue congelado para facilitar su transporte en aras de someterlo a análisis científicos que pretenden develar algunos misterios que guarda esta especie.

Los calamares gigantes, pertenecientes a la familia de los cefalópodos, son una de las criaturas más misteriosas de las profundidades del mar. Nadie sabe a ciencia cierta hasta qué tamaño llegan a crecer o su longevidad, pese a los numerosos estudios practicados hasta la fecha en animales muertos.



Las primeras imágenes de un calamar gigante vivo fueron captadas el 30 de septiembre del 2005 por un grupo de científicos japoneses en las profundidades del océano Pacífico, cerca a las islas Ogasawara. El equipo puso una carnada de calamares comunes y gambas, a la que ató una cámara fotográfica. Un calamar gigante atacó la presa, momento aprovechado por los científicos para tomar más de 500 fotos mientras el animal trataba de escapar. En su intento perdió un tentáculo de seis metros de largo.

En diciembre del año pasado, el mismo equipo japonés, dirigido por el científico Tsunemi Kubodera, consiguió nuevas tomas de un cefalópodo gigante de la especie Architeuthis dux en su medio natural y en la superficie. Y el 4 de diciembre se capturó en Japón un ejemplar de tres metros y medio de longitud y 50 kilogramos.

Agencias EFE y AP


ACTUALIZACIÓN:

El poder de los tentáculos

Tentáculos en la vía

Hace un par de meses los miembros fundadores de la MFP decidimos crear un símbolo que nos identificara con las creencias místicas relacionadas con los dioses arquetípicos y los antiguos profundos que moran en el mar (esas son nuestras letanías de siempre... también las repetimos en las reuniones sectarias).

El resultado es algo muy parecido a la cabecera del blog, pero adaptado para la impresión en algun tipo de prenda. Teniendo en cuenta el bajo presupuesto que nos limita, decidimos prescindir de togas, batas, estolas o largos ropajes ceremoniales. La publicidad de Google no da para tanto. Así que había que poner el símbolo sagrado en alguna otra parte. Como siempre, recurrimos a lo más barato: una camiseta. (Lo aceptamos, somos un culto sumido en la pobreza. Hasta que no consigamos hacernos a la mar no podremos recibir las ofrendas que nos merecemos por nuestro leal servicio al Gran Cthulhu.)

Pese a que no son el atuendo mejor visto a la hora de venerar a determinados dioses, lo cierto es que las camisetas estampadas nos gustan, y por eso proponemos a los millones de potenciales sectarios que pululan por la red que impriman una versión de este hermoso y conceptual anuncio creado por algún desocupado como nosotros.


Una camiseta con este símbolo es ideal para inciar conversaciones en las discotecas, bares y en todo tipo de eventos sociales. No sabes hasta dónde te puede llevar una frase como "¿Pero de verdad no has oído hablar de Cthulhu?" o "Los tentáculos son verdaderamente sensuales, ¿no?"

Siento no poder dar crédito al diseñador original, pero de verdad que no lo encuentro. Otro día será.

La aventura nunca narrada... Horror en el Orient Express (I)

Hubo un tiempo en el que había tiempo...
Hubo un tiempo en el que quedabamos para jugar...
Hubo un tiempo en el que narrabamos nuestras historias y sentíamos escalofríos con ellas...
Hubo un tiempo en el que no había tiempo para nada que no fuese disfrutar juntos...
Hubo un tiempo, pero ya es pasado.

Remontémonos pues, al pasado. Enero de 1927. Londres.

Sir Wallace Althington se encontraba ajetreado esa tarde. Esperaba la visita de su sobrino americano, al cual hacía más de cinco años que no veía, el joven Lester Pickenford, quien había emigrado al nuevo mundo poco tiempo después de terminar la Gran Guerra. Aunque vivía modestamente pese a haber sido un Almirante victorioso de la Pérfida Albión, disponía de espacio suficiente para alojar a su sobrino. Se encontraba jubilado desde hacía un par de años y, precisamente por ello, necesitaba un cambio de aires, y de clima de manera urgente. Amaba a su patria tanto como odiaba su lluvia.

Sonó el timbre. Un carruaje partía de su portal en esos momentos. Los criados anunciaron el nombre de su estimado sobrino.

-¡Tío Wallace, al fin he llegado!
-Pasa Lester, y sécate. Y Bienvenido a Inglaterra, la tierra en la que nunca sale el sol.

Tras unas cuantas horas de té y conversación, los dos se sentían más reconfortados por haberse puesto al día sobre el estado de la familia a ambos lados del Atlántico. Lester era un joven profesor de Zoología de la recientemente fundada Universidad de Miskatonic, en Arkham, Nueva Inglaterra.

"Podemos ir a la reunión del Challenger Trust ", reseñó el viejo Almirante. "Se trata de un lugar apasionante. Las mentes más privilegiadas han pasado por allí, y cada día se comentan nuevas ideas y pensamientos profundamente inquietantes. Además, me gustaría presentarte a un par de amigos que tengo allí. En concreto, a un periodista de origen ruso, Alexei Yuropov, un gran columnista en la sección de política internacional de The Times y, por supuesto, al Profesor Julian Smith, toda una eminencia en el campo de lo paranormal, quien nos deleitará con una charla clave sobre la materia"

A las 19 horas llegaron al Club. Un gran número de distinguidos caballeros de la alta sociedad inglesa ya se encontraban allí. Pronto, conocieron al Sr. Yuropov, de mediana edad y con incipientes entradas que los recibio efusivamente. "Me gustarrria presentarrrles a otro amigo mío, Messieur Jacques Danterre, una de mis fuentes de inforrrmacion preferrridas y más abundantes, además de un perrrfecto caballero. Pero porrr favorrr, siéntense, ¡al poco tiempo darrrá comienzo la sesión!. "

El Sr. Smith deleitó a los presentes con una interesante conferencia sobre los fenómenos paranormales, más en concreto sobre los poltergeist. Tras mostrar diversas fotografías y proyecciones, la charla terminó con una cerrada ovación.


El humo de la sala, se fue condensando entre puros, anécdotas e intercambios de impresiones sobre lo allí acontecido. El bourbon propició un estrechamiento de lazos, y nuestros cuatro protagonistas comenzaron a hacerse íntimos amigos. Todo había cambiado.

Al día siguiente, cada uno de ellos, tuvo la oportunidad de leer la siguiente noticia en la prensa del día.

"Arde la casa del profesor Julian Smith. Se da por desaparecido a su propietario".

En efecto, todo había cambiado, todo había comenzado...

Caballeros, bienvenidos al viaje de sus vidas.

¡Muere, Monstruo, Muere!

Es martes ya, y hemos tenido un largo receso en nuestras actividades sectarias para dedicarnos a tareas más mundanas, con el consecuente abandono de estos parajes ocultistas. Lo cual es, como poco, imperdonable. Ya nos encargaremos de azotarnos mutuamente en el club de sadomaso...
Y volviendo a temas menos escabrosos, pero más terroríficos, nos encontramos con el segundo filme que acudió a la estética lovecraftiana para envolver de miedo a los espectadores del cine de Hollywood. Se trata de la cinta Die, Monster, Die!, del director Daniel Haller, a quien mencionaremos en entradas posteriores porque de tanto acercarse a los Mitos de Cthulhu su mente fue perdiendo poco a poco el apego por la realidad, hasta terminar convertido en un director de series de televisión que pulieron nuestra infancia. Pero me estoy alejando del tema.


Con este nombre tan espeluznante, ¡Muere, Monstruo, Muere! fue una producción de bajo coste que intentó basarse en un conocido relato de H.P. Lovecraft: The Colour Out of Space (mal traducido de varias formas al español: El Color que Cayó del Cielo o El Color de Más Allá del Espacio, el texto puede leerse aquí). Nuestro querido escritor de Providence de nuevo se ve malamente representado en el guión de esta película, aunque por primera vez figura su nombre en los carteles (y no el de otro escritor, como sucedió antes.)

Además, otro de los grandes del cine de terror toma parte en este título. Se trata, nada más y nada menos, de William Henry Pratt. ¿No lo conocen? Pues tal vez les suene más su nombre artístico: Boris Karloff, el hombre cuyo rostro surcado de cicatrices es, por antonomasia, el retrato del monstruo de Frankenstein.


También en plena decadencia, como otros tantos actores del cine de terror de los años treinta, Karloff tuvo una última oportunidad de brillar en el celuloide gracias a la proliferación de cintas como ésta: pocos actores, decorados reciclados y un guión más bien barato. Si se hubieran ceñido a la historia original de Lovecraft, tal vez hubieran podido sacar un mejor resultado. Pero el destino de sus obras en la gran meca del cine estaba escrito, como iremos explorando poco a poco en estas reseñas.


Traducida al español como El Monstruo del Terror, la película cuenta la historia de Nahum Withley (Nahum Gardner en el relato original), un científico (un agricultor) que descubre una roca caída del cielo. Hasta aquí llegan las pocas similitudes con el texto. El contacto con el meteorito convertirá Nahum en un ser de extraños y mortales poderes que transformará la vida de quienes lo rodean: su esposa, su hija, su sirvienta y su mayordomo. Ambientada en una lóbrega mansión, la cinta transcurre llena de clichés poco sorprendentes, y bastante alejados de lo que Lovecraft quería contar. A esta casa maldita llegará un galán de poca monta (Nick Adams, compañero de reparto de James Dean en Rebelde Sin Causa, y muerto por sobredosis de drogas cinco años después de rodar esta película) quien salvará a la damisela en apuros y ayudará a acabar con el mal que se ha apoderado de esta familia de Arkham.


Ups, me parece que ya les conté el final. Pero sólo por una razón: ni siquiera siendo devoto del cine de terror de bajo presupuesto, ni siendo nieto del director que fabricó esta chapuza, ni habiendo puesto dinero para producirla, vale la pena verla entera. Tal vez la recomiendo para quienes deseen apreciar una de las últimas caracterizaciones de Boris Karloff, a quien ya le quedaba poco en este mundo. No sabemos si es mejor que hubiera fallecido antes de hacer estas desdichadas películas, o si con su muerte se salvó de protagonizar más escenas como la de este anuncio.



¡Muahahaha, nadie puede destruir mi fuente de fuego eterno! Ya sabemos que los malos guionistas tendrán el mismo castigo que los malos publicistas en la edición revisada del infierno de Dante: horas y horas ininterrumpidas de depilación anal que nunca termina.

Pasos

Las calles parecían demasiado estrechas, los edificios demasiado altos, las distancias demasiado largas. Las puertas estaban cerradas, las luces apagadas. Los ecos de sus pasos apenas dejaban resquicio para el sonido de su jadeo. Pero él estaba sordo pues sus tímpanos sólo dejaban paso al retumbar incesante de su corazón, desbocado y salvaje. Pum pum, pum pum.

La levita le estorbaba el movimiento, pero el frío le atenazaba como una amante lasciva y muerta que no quería dejarle marchar, de manera que permaneció cerrada. Había abandonado ya su sombrero nuevo y maldecía haber hecho lo propio con su bastón viejo. Si le alcanzaba -¡oh Dios, no lo permitas!-, si le alcanzaba podría defenderse, ganar tiempo, un segundo, un resuello para gritar pidiendo ayuda por última vez, antes de sumergirse en el olvido.

La niebla se había aliado con la luna nueva para cegarle, para facilitar a su perseguidor cercarle, encerrarle como a una de esas alimañas del circo de rarezas que se había instalado a las afueras de la ciudad. Sí, seguro que era una de ellas, con sus dientes y sus garras, hediondas y sanguinarias. Pero no, no puede ser, la habrían seguido, habrían salido a darle caza. Entonces, ¿dónde estaba la gente?, ¿dónde el reflejo de sus antorchas?, ¿dónde sus voces?. ¡Sí! ¡¿Dónde sus voces?! Algo que hiciera callar su maldito corazón, que rompiese el tenso parche de éste, su tambor vital, y lo sumiera en la paz ahora robada.

Un cruce al final. ¿Izquierda? ¿Derecha? Donde sea. Donde sea pero ya. Otra decisión más, otro minuto arrancado al Destino. Y otra calle eterna, infinita como el tiempo, como la soledad. Incluso ratas y cucarachas se resguardan ante su llegada, sus diminutos cuerpos encogidos en los huecos, en los recovecos de los gastados y rotos ladrillos de los ciclópeos edificios que le contemplan con maleficencia, riendo con mudas carcajadas ante el vano e inútil correr. Las sienes laten, la sangre busca abrirse paso a través de la piel, su cuerpo explota pero él sigue, no le queda más opción sino una veloz zancada tras otra, tras otra, tras otra...

Otro cruce, otro recodo... y unos pasos que se pierden en el limbo.

No sólo de Cthulhu vive el cultista

Mientras continuamos ansiosos a la espera del Munchkin Cthulhu, tenemos que "conformarnos" con el papá del susodicho, es decir, el Munchkin original, el cual, por supuesto, también da pie a escenas como ésta:

- ¿Alguien tiene un clérigo?
- Al mío se lo ha comido mi mochila

El Bardo aún me mira con odio por haberle endilgado una carta tan gloriosa. Tendré que hacer algún conjuro de protección. Algo he visto en mi grimorio.


Nuestro primer San Valentín

La Llamada de Cthulhu el amor llega a nuestras almas, y no hay modo de rechazarla. Entre los sectarios que conforman el grupo abunda ese noble sentimiento, y cada uno tiene a su hermosa beldad lista para ser sacrificada cuando el momento sea propicio. No serán vírgenes, pero pueden servir para aplacar las iras de los dioses en algún momento. O pueden ellas despertar su propia ira, que no será igual que la furia de una horda de Shoggoths, pero puede destruirte moralmente y dejarte sin delicias carnales por un tiempo que (dure lo que dure) será demasiado largo.

Así que para aplacar ésas y otras iras, invocamos durante este día la ayuda de un santo patrono de los cultistas con pareja. Que cada uno se busque el mejor conjuro para hacer aparecer cenas románticas y bombones de chocolate. Yo, entre tanto, he pasado los últimos días fabricando un golem que me sustituya en las arduas labores románticas de este día, las cuales no se me dan nada bien. Y es que eso del romance no es cosa de fieles adeptos a las deidades tentaculares. Aunque no siempre. A veces se te pueden aparecer bellezas como éstas, con las cuales puedes quedar bien dos veces, una contigo mismo y otra con el Gran Cthulhu.


Hermosas fantasías creadas por la imaginación de otra fémina, Chiara Bautista, una ilustradora de Tucson (Arizona, EE.UU.), de la cual no he podido encontrar mucha información aparte de que tiene 30 años (¡mira qué cosas, como yo!) y ha trabajado para el Arizona Daily Star. Para conocer un poco más de su obra, se presenta como Milk en MySpace, donde tiene otras ilustraciones igual de deliciosas. Si hubiera Profundas como las que ilustra Chiara, nuestro culto tendría más acogida. ¡¡¡Escúchanos, Oh Gran Cthulhu!!!

www.miskatonic.es

No veo mejor fecha que ésta, en pleno martes 13, para anunciar con bombos y platillos nuestra nueva adquisición: UN DOMINIO DE INTERNET, NUEVECITO (yo también detesto el blink, ¡pero siempre había querido usarlo!)

A partir de hoy también se podrá ingresar a nuestra página, aparte de la vía regular de Blogger, por la dirección que hemos adquirido con el sudor de muchos clicks en el AdSense. Lo malo es que yo no sé mucho del tema y parece que lo compré en un sitio donde no puedo cambiar directamente la configuración del dominio, y todo el proceso de redireccionamiento lo han realizado los administradores.

Las cosas no han salido como debieran, pues la dirección que tendría que aparecer en la barra del navegador es la nueva, y sale una versión rara de la vieja. ¿Cosas positivas? Pues ya podemos decirles a nuestros amigos que entren a miskatonicpuntoes, lo cual es más rápido de decir que caosiumpuntoblogspotpuntocom, y no tenemos que aguantar la pregunta de ¿por qué caosium? Ahora basta con explicar qué es Miskatonic, dónde queda Arkham, qué es Cthulhu y quién es Lovecraft, dudas que estamos acostumbrados a solucionar en el mundo que nos rodea.

También tenemos nuevos botones del blog, en el remoto caso de que alguien quiera ponerlas en el suyo para enviarnos lectores. Si se da la rarísima ocasión de que alguno aparezca con esos extraños deseos, basta con que copie el código que hay en la barra lateral, bajo la publicidad y antes del copyleft, y lo pegue en su página. Nada más.


Desde este hermoso día de maldiciones generales y aviones caídos y matrimonios rotos y reuniones sectarias, los miembros de la Miskatonic Freak Parade les deseamos la peor de las suertes.

El Hombre-Pez de Liérganes. Los profundos de la España profunda

En el blog de hoy no quiero hacer mofa de ningún despistado jugador, o de algún personaje que lamentablemente se haya entregado a la horda de innombrables seres por una pifia en los dados, o simplemente por falta de sentido común.

Hoy quiero hablar sobre un tema que siempre me ha intrigado. Hace unos años, conocí casualmente a un científico llamado Lester Pickenford Riggs el cual ejercía una profesión un tanto peculiar llamada Cryptozoología o en términos mundanos, la ciencia que busca y estudia animales “ocultos o aún no descubiertos” (De todos modos estuve indagando en el diccionario de la RAE y no existe el término Criptozoología como tal, con lo cual parece ser que aún no es aceptado en nuestro idioma y le expone a una dudosa reputación científica. Pero según Wikipedia el término si existe aunque no se le define como una ciencia sino más bien como a una “búsqueda”).

La conversación que mantuve con el profesor Riggs fue bastante interesante y curiosa. Sobre todo porque no tratamos los típicos temas de criaturas de las cuales se oyen rumores constantemente, como el Monstruo del Loch Ness , conocido para los amigos y parroquianos de la zona como "Nessie”. Ni hablamos del controversial Bigfoot o Pie grande. Hablamos sobre otros temas marinos y continentales. Uno de ellos, obviamente tenía que ser sobre leyendas o rumores en la Península Ibérica. Y ante mi asombro el señor Riggs, con la máxima seriedad del caso, me contó acerca de una antigua leyenda de un muchacho en Asturias que un día fue llamado por el mar y desapareció para luego volver años después a tierra, no en la misma localidad sino justo en la otra punta de España. En Cádiz.

El profesor Riggs no recordaba nada acerca del nombre de este pueblo ni quién lo había atestiguado. Recordaba que eso se encontraba en un libro de la edad media que una vez había hojeado en una edición rústica y de nuestro tiempo.

Así que decidí, tiempo después, seguir los pasos del señor Riggs y buscar más acerca de esta leyenda, hasta que por fin la encontré. Y nuestro personaje se llamaba “El Hombre-Pez de Liérganes”.

Pero además, creo que en algunas librerías se puede encontrar el libro con el extracto completo de su cronista, fray Benito Jerónimo Feijoo.

Gracias al señor Riggs, yo también pude descubrir algo nuevo. Nunca hay nada que esté decubierto por completo. La ciencia muchas tiene pruebas con cabos sueltos.

Hace unos pocos días esto se pudo demostrar, ante un encuentro que revolucionó las principales agencias de noticias: el descubrimiento de un tiburón que vive sólo en las profundidades del océano y cuya anatomía no ha evolucionado con el tiempo. Fue encontrado cerca de la superficie en Japón, a punto de morir. Quiero que cada uno lo juzgue y saque sus propias conclusiones:



Tras la larga charla con el profesor Riggs, (de la cual he incluido un fragmento muy corto el día de hoy) he creído más en que no estamos solos en este universo y menos en este planeta. En próximas ocasiones seguiré contando más sobre mis charlas con el profesor “Lester Pickenford Riggs”.

El advenimiento de... San Valentín

Este viernes es de vital importancia que reflexionemos sobre ese obsequio, regalo, dádiva o presente que nos permitirá conservar el orden y equilibrio en nuestro pequeño universo de pareja. Desde la Miskatonic Freak Parade ofrecemos una opción por pocos euros, que será la delicia de cultistas y cultistos en estos días paganos de regocijo sentimental.

Esta hermosa Figura de Acción de Cthulhu es un ejemplo del regalo perfecto para ese ser amado. Otra serie de bellos detalles como esas pantuflas tentaculares para que no se enfríen los pies de la persona a la que quieres, o esa gorra que demuestra a qué dios estás hundiendo tus plegarias, pueden encontrarse aquí. *

Quedan pocos días para esa fecha fatídica que suele trastornar las vidas de los más freaks. Que no te pase desapercibida.

* Nota: Los miembros de la MFP no reciben porcentajes de ventas por los objetos de Cthulhu vistos en la página antes mencionada, pero a cada uno le encantaría recibir regalos provenientes de ella.

El palacio de los espíritus

Al pobre de Lovecraft lo ha perseguido siempre la sombra de uno que lo precedió y que fue más grande: Edgar Allan Poe. Podemos adorar hasta el infinito los relatos del solitario y desventurado Howard, pero el resto de la humanidad ha marcado ya sus gustos, y el borrachín de Boston está varios puestos por encima del solitario de Providence. Un ejemplo claro de esta preferencia es la película The Haunted Palace, conocida en español como El Palacio de los Espíritus.
Este fue un filme dirigido por Roger Corman (ese maestro del cine de bajo presupuesto) dentro de su ciclo de historias de Poe producidas por la American International Pictures, como El cuervo o El pozo y el péndulo. Precisamente The Haunted Palace es un poema de Poe que aparece en el cuento de La Caída de la Casa Usher, y que va más o menos así (¡ajem!)

But evil things, in robes of sorrow,
Assailed the monarch's high estate.
(Ah, let us mourn!–for never morrow
Shall dawn upon him desolate!)
And round about his home the glory
That blushed and bloomed,
Is but a dim-remembered story
Of the old time entombed.


¿Y qué pitos toca el pobrecito Lovecraft aquí? Pues que la película The Haunted Palace está basada muy poco en el poema de Poe, y mucho en un cuento de Lovecraft llamado El Extraño Caso de Charles Dexter Ward. Tanto así que el personaje encarnado por el inolvidable Vincent Price lleva el mismo nombre del personaje del relato lovecraftiano, y el poblado en el que se desarrollan los acontecimientos no es otro que el propio Arkham. Es especialmente interesante que parte de la historia se base en un argumento muy usado por Lovecraft: un hombre regresa a la tierra de sus antepasados a reclamar una herencia que está maldita (¿no les suena?)



A pesar de todo, tampoco la trama del filme es fiel a la historia de Lovecraft, aunque muchos otros elementos de su literatura son incorporados allí, como la inevitable fuente de conocimientos ocultistas llamada Necronomicón, o la amenaza permanente de uno de los Dioses Arquetípicos. El caso es que esta película no merecía darle crédito a Poe, que ya bastante fama tiene, y sí un poco más a nuestro escritor favorito.

Aunque The Haunted Palace es una producción realizada con poco dinero, la habilidad de Roger Corman ha fabricado un escenario de terror muy típico, lleno de neblina, oscuridad y escenarios lúgubres (pintados, desde luego, porque no había presupuesto para más). Ayudan mucho las buenas actuaciones de otros dos actores en decadencia Lon Chaney Jr. y Debra Paget, y una música excelente compuesta por Ronald Stein, inseparable colaborador de Corman.

Antes de esta película , las obras de Lovecraft no habían dado aún el salto a la pantalla grande, y tal vez por eso en esta primera ocasión lo hacen bajo el paraguas de otro nombre más conocido por el público, como es el de Poe.

Mes Uno, Año Uno

Tengo que decir que estos días han estado marcados por cierta nostalgia. Han pasado ya cinco años desde que abandoné las tierras dominadas por Azathoth para huir del caos, la destrucción y el sinsentido. Tras mi llegada a esta ciudad desconocida, una ventana abierta hallada en un recinto oscuro me permitió encontrar en el desaparecido Cónclave a quien entonces no era conocido aún como El Exiliado. Al resto de la Panda Freak los iría conociendo poco a poco, en reuniones roleras y festines de boda, en juegos aleatorios y visitas de Playstation. Así que ahora, cuando ha pasado un lustro desde mi llegada, me siento satisfecho de haber encontrado un grupo de sectarios con los que vale la pena cantar alabanzas al Gran Cthulhu, pese a nuestras constantes dificultades para reunirnos, ya vaticinadas ante la llegada de las responsabilidades laborales, los compromisos afectivos y la competencia con otros pasatiempos distintos al de realizar sacrificios a los Dioses Arquetípicos.

No obstante, durante el Mes Uno, Año Uno de este proyecto conjunto, siempre hemos tenido un agujero en el espacio y el tiempo para sumergirnos en la lectura o escritura de un microrrelato escalofriante, una anécdota inolvidable o una noticia que no debe pasar desapercibida. Es otra forma de estar unidos para realizar plegarias paganas, y me siento satisfecho de que además hemos podido compartir el espíritu freak con otros miles de lectores.

Si. Miles. En total, según Google Analytics son 3,227 visitas, como se puede ver en este gráfico.


Ese pico sorprendente se debe al Efecto Meneame generado por la noticia de Compras Monstruosas, que llegó a portada en Meneame y atrajo multitud de visitas. Otras tantas registró el video de Calls for Cthulhu, enviado por El Bardo. Gracias a este mecanismo hemos conseguido hacernos conocer un poco en este universo interminable de blogs, y volver fieles a algunos pocos lectores tan freaks como nosotros.

Tentáculos aparte, algunos datos curiosos de nuestros lectores:
  • Poco más del 70% navega usando Firefox, un 20% usa Explorer y el 10% restante se lo reparten Opera, Safari y otros menos representados.
  • Más de 80% tiene instalado en su PC alguna de las versiones de Windows. El 14% usa Linux y un triste 6% tiene algún OS de Mac.
  • El 76% de nuestros lectores tienen su sistema en español, y un 18% nos lee desde sistemas instalados en inglés, y un 2,6% en catalán.
Estas son algunas de las estadísticas para nuestras 37 entradas en el blog, ¡¡más de una al día, señores cultistas!! Creo que después de tanto autobombo y alabanza, no queda más que seguir mirando al futuro distante, ése de donde se supone que vienen los sabuesos tindalianos, para generar nuevos proyectos dignos de la MFP. Y cuando nos reunamos de nuevo y en persona, agasajarnos mutuamente con una cena en algún restaurante de comida rápida.


Nos lo merecemos.

¿A quién se venera aquí?

Digamos que hay una capilla. Eso nos sugiere algún dios, o dioses. Y adoradores de ese dios (o dioses). Digamos que hablamos de una capilla llena de motivos marinos. Digamos que hay un gran recinto sagrado lleno de motivos marinos donde podemos ver imágenes como ésta:



¿Qué sugiere esto a un sectario avezado, con puntos de experiencia en ocultismo y en Mitos de Cthulhu?

Yo no dudo (nunca lo he hecho) de que el poder de los moradores de las profundidades sea enorme. Tanto como para adueñarse de la mente de un artista y llevarlo a transformar un recinto cristiano en un espacio pagano dedicado a la adoración de los dioses que moran en el fondo del océano. Una obra hecha, según palabras textuales del autor de la obra, "a golpes y puñetazos" como en un típico episodio de pérdida de cordura. ¿No les parece?


Aquí está. Es la nueva capilla contemporánea de la Catedral de Palma, en la Isla de Mallorca. En un espacio geográfico rodeado por el Mar Mediterráneo y lleno de antiguos mitos y santuarios paganos, la nueva obra del artista Miguel Barceló ha sido inaugurada bajo las miradas de asombro de miles de fieles católicos.

¿Qué pasará cuando comiencen a celebrarse las primeras misas en este recinto que parece un espacio dedicado al durmiente de R'lyeh?

Muertes y acciones estúpidas IV: Estudiantes con las hormonas alborotadas

Esta es la historia de una acción estúpida, más no de una muerte:

Recuerdo entre mis jugadores uno que tenía un personaje que estudiaba en la Universidad de Miskatonic. Y que decidió ligar con una enfermera del Hospital de St. Mary. Entiendo que el personaje estuviera con las hormonas alborotadas y quisiera tener un poco de “acción” con la enfermera. Pero que ella accediera a sus deseos sexuales no era el mayor problema. El problema fue que a este “brillante” personaje se le ocurrió ir con la chica a un parque, y con una carpeta con documentos antiguos entre los cuales se encontraba un conjuro que debía compartir con el resto del grupo.

Ninguno de los jugadores estaba satisfecho con su comportamiento y a pesar de no estar en el parque con el salido de turno, me sentí obligado a burlarme un poco de él y hacerle una pequeña jugada sucia:

1. El personaje decidió correr con su chica por el parque desnudo. Dejando la ropa y los papeles abandonados. Casualmente un policía pasaba por ahí y al ver eso lo recogió y se lo llevó a la comisaría.

2. No se protegió y en una tirada de dados para saber qué tal había sido su acto sexual, sacó un 100 (la gran cagada). Así que decidí que no era un mal acto, sino un embarazo involuntario.

3. Para humillarlo más, le obligué a tirar los dados nuevamente y consiguió otra maravillosa pifia, que terminó siendo un par de gemelitos.

4. Pero eso no fue todo, ya que la familia de la chica era de italianos con negocios un poco turbios.

Solución: Boda, asumir las responsabilidades de la paternidad, volverse calzonazos y estar a punto de hacerse una vasectomía al estilo de los años 20… con 21 años.

Frases celebres

SITUACIÓN: Un investigador rodeado por un grupo de sectarios y armado con una Derringer (Pistola de un solo disparo).

FRASE MEMORABLE: (En tono desafiante enseñando su pistola) Bueno, ¿quién es el primero... y el último...?

Un hueso para los sabuesos... de Tindalos

Unas de las criaturas de los Mitos que siempre me han llamado la atención y que más dudas me han generado son los llamados "Sabuesos de Tíndalos". Según la sagrada Wikipedia, la Biblioteca de Alejandría de nuestros tiempos y según lo poco que Frank Belknap Long, su cronista y/o creador nos comenta acerca de ellos, los "Sabuesos" son criaturas que existen supuestamente en el pasado distante de la tierra.

DUDA 1: Pero ¿Cómo coj... se sabe que vienen de antes de la humanidad si nadie los pudo haber conocido? ¿Será que vienen de antes o de muuucho antes? En fin, para no comernos el coco, volvamos al concepto de "Sabuesos".

Existen dos razones básicas por las que los "Sabuesos de Tindalos" pueden ser llamados "Sabuesos":
A. Porque parecen perros gigantes y feos (concepto literal)
B. Porque "olfatean" a todo quisque a través de las esquinas del tiempo y el espacio... (concepto figurativo, cualitativo, abstracto o como se le quiera llamar)

Yo diría que la segunda es más Lovecraftiana y más acertada, aunque no lo puedo afirmar absolutamente.

Lo que si sé, es que ahora nos llegan dos dudas más...

DUDA 2: ¿Qué coj... son las esquinas del tiempo? ¿Las esquinas de las manecillas del reloj? ¿Cómo puede tener el tiempo esquinas si se supone que es una línea continua... si realmente el tiempo existe?

DUDA 3: ¿Cómo coj... se puede hablar de tiempo si el tiempo al final, por lo menos en el que existimos, es una invención del hombre? Entiendo que haya un “Antes” pero remitiéndome a la Duda No. 1, ¿Qué tan “Antes” es “Antes”? Porque “Antes” puede ser en la época de los dinosaurios o puede ser aún mucho “Antes”.

DUDA 4: Pero no sólo eso… se supone, según la mitología Lovecraftiana, que antes de la humanidad existían otros seres sobre la tierra. Y entre ellos los “Sabuesos”. Pero si tienen capacidad de viajar por el tiempo ¿Por qué coj.... no decir que vienen del futuro en vez del pasado y que todos los escritos referentes a ellos, fueron redactados en el futuro?

DUDA 5: Las coj… esquinas. En la historia de Long, uno de sus protagonistas se encierra en una habitación cubierta completamente con escayola que convertía su interior en una especie de esfera sin esquinas. Y se supone que uno de los “sabuesos” entró cuando cayó la escayola de uno de esos rincones. Pero suponemos que la habitación tenía una puerta… y alrededor de la puerta un marco. Que yo recuerde, Long en ningún momento menciona que la puerta sea redonda y que los bordes de los marcos sean curvos. Y si el personaje cubrió la puerta con escayola para salvarse de los sabuesos seguramente no iba a sobrevivir sin comida.

Entonces surge la duda no. 6.

DUDA 6: ¿Si sabía que iba a morir, para qué pone escayola? O moría de hambre encerrado o moría por no poner escayola ¿Para qué hacer un esfuerzo entonces si tenía los días contados?

A mi parecer, la decisión de este personaje de encerrarse en la habitación fue un craso error. Las esquinas existen en todas partes. Y no tienen que ser hacia adentro. Pueden ser esquinas hacia fuera: Una tajada de pan de molde, un libro, los marcos de unas gafas, la hebilla de un cinturón. Incluso los bordes exteriores de unas tuercas que sostienen la lámpara en la habitación. Y no sólo eso:

DUDA 6: Si los sabuesos son tan poderosos, ¿por qué coj... no entraron por la esquina y aunque tuviera escayola no la quitaron con sus garras?

Creo que definitivamente todo lo ocurrido en la historia de los "Sabuesos" fue cuestión del azar. Fue mala suerte que en esa época no existieran burbujas de plástico como la que nuestro amado John Travolta usó en “The Boy in the Plastic Bubble”. O algún tipo de resina de fácil instalación. O inclusive una bola gigante de cristal como en la que se encerró David Blaine hace casi un año en Nueva York.

Pero aún así y después de tantas dudas, sigo teniendo una que rebasa los límites de la incertidumbre más allá de las esquinas del tiempo y del espacio y que he buscado desde hace más de 10 años:

¿Qué coj… quiere decir Tindalos?

August Drexler

August Drexler era un hombre corriente que pasaba desapercibido ante sus convecinos. Un hombre gris que sobrevive al margen de la vida. Tenía un trabajo mediocre en una oficina con un sueldo regular, que le permitía vivir aunque sin lujos. Tampoco los necesitaba en esa pequeña casa en medio de otras algo más grandes que la suya pero no lo suficiente para que destacara su pequeñez.

En la casa de August Drexler nunca entraba nadie, sólo hubieran encontrado una vivienda con las puertas cerradas excepto la de la sala de estar donde un sillón, una mesa y una radio reposaban lánguidamente, tan ajenas a su dueño como el resto del mundo. Todos los muebles estaban siempre limpios, si bien no relucientes, con el cuidado exacto para que no se estropearan. Nadie llamaba a su puerta nunca, ni siquiera para intentar venderle algo. Nunca recibía correspondencia más allá de las facturas normales ni el cartero le había visitado para entregarle algún paquete o sobre en mano.

Si alguien hubiera observado durante mucho tiempo a August Drexler, se habría dado cuenta de que nunca compraba nada nuevo; su ropa era oscura y algo gastada por el uso. Un traje azul marino parecía repetirse a diario, sin embargo, nadie prestaba atención a esto. Nadie se fijaba en él.

La vida de August Drexler era corriente, muy corriente. Demasiado corriente. No había nada extraño en él. No era muy alto ni muy bajo, no era muy pálido o muy moreno, ni gordo ni delgado. Tampoco en exceso inteligente o, si lo era, a nadie le importaba. Sólo había algo que realmente se salía de lo habitual. Su fuerza.

Sí, August Drexler era anormalmente fuerte, si bien la gente lo pasaba por alto, como tantas otras cosas en las que podría haberse fijado, por ejemplo esa trampilla disimulada bajo la mesa de la sala o que la parte externa de la radio no era sino una carcasa que ocultaba un aparato bien diferente. Claro que para esto alguien debería haber visitado su casa... voluntariamente.

La policía nunca aclaró la desaparición del matrimonio Clarence y Emma Howards o de Claudette Larue. Los testimonios de sus respectivos hijos, Emily y Josh, de 6 y 5 años en el momento de cada uno de los sucesos no fueron tenidos en cuenta. Habían visto un monstruo pequeño, con dos grandes ojos y una boca redonda con colmillos que se había llevado a sus padres. Fantasías infantiles.

Nadie relacionó con estos incidentes con August Drexler. Ni siquiera le echaron de menos cuando se marchó sin avisar a nadie. Eso supusieron casi un año después de su partida, cuando alguien de su trabajo se fijó en que su puesto estaba vacío, igual que comprobaron con su casa, por lo que se descartó un nuevo secuestro.

Sólo un par de meses después de que los nuevos dueños se hubieran instalado en la vivienda, descubrieron la trampilla disimulada. Cuando bajaron a comprobar qué había, les sorprendió toparse con unos garfios colgados del techo, una amplia mesa con unas manchas resecas de color rojo oscuro y las últimas pertenencias de August Drexler: un traje azul marino bien doblado y una máscara hecha con un extraño tejido similar a la piel.

Si alguien se hubiera fijado en alguna ocasión en el rostro de August Drexler, se habría hecho muchas preguntas.
 
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